Frutilla





Su nombre deriva de la fragancia que posee (fraga, en latín). Son cultivadas por su fruto comestible llamado fresa o frutilla. Las variedades cultivadas comercialmente son por lo general híbridos, en especial Fragaria x ananassa, que ha reemplazado casi universalmente a la especie silvestre, Fragaria vesca, por el superior tamaño de sus frutos.

Lo que se consume de esta planta es un eterio de color rojo, dulce, acido y aromático, un engrosamiento del receptáculo floral cuya función es contener dentro de sí los frutos verdaderos de la planta, pequeños aquenios de color oscuro que en número de entre 150 y 200 se alojan en cada fruto. En realidad, cada fresa no es una fruta sino un racimo de frutas de hueso muy pequeño.


Se conocen más de 20 especies de Fragaria, que varían en cuanto al número de cromosomas, mostrando una importante poliploidía. Las especies silvestres más comunes son diploides, exhibiendo dos juegos de siete cromosomas; otras son tetraploides o hexaploides, y los híbridos más resistentes son octoploides y aun decaploides. Darrow (1966) ha señalado que las especies con más cromosomas tienden a ser más robustas y producir frutos de mayor tamaño. De entre las fresas y los fresones más comercializados, encontramos tres tipos:

- La Fresa, caracterizada por su pequeño tamaño, con un diámetro de sección ecuatorial alrededor de 20mm.




- El Fresón camarosa, caracterizado por su gran tamaño, firme y rojo. Destaca por su buena calidad y su resistencia.

- El Fresón douglas, caraterizado por su tamaño más grande y en forma de globo, deformado en su cresta. Tiene un color rojo intenso y brillante, a menudo con la punta rosada.